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“Hay que descartar la minería en los sismos”

Luego del sismo con magnitud de 5.4 en la escala de Richter del viernes anterior, EL PILÓN consultó a expertos sobre los factores que inciden para el movimiento telúrico.

El más reciente Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente NSR-10, establecido en el año 2010 dejó a Valledupar en un nivel bajo de sismicidad, cuando anteriormente aparecía en un nivel medio y daba a éste suelo capaz para sostener edificaciones de diferentes características.

Según la Comisión Asesora Permanente para el Régimen de Construcciones Sismo Resistentes (creada por la Ley 400 de 1997), las normas para movimientos telúricos presentan requisitos mínimos que, en alguna medida, garantizan que se cumpla el fin primordial de salvaguardar las vidas humanas ante la ocurrencia de un sismo fuerte, tal como el vivido el pasado viernes a las 6:26 de la tarde, cuando el Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó uno con magnitud de 5.4 en la escala de Richter, epicentro ocurrido a 36.37 kilómetros de Valledupar y a 15.78 kilómetros de la cabecera municipal de Manaure Balcón de Cesar, a una profundidad de 129 kilómetros, con réplica además en Barranquilla y otras ciudades de la región Caribe como Santa Marta y Cartagena.

La presidente de la Asociación de Ingenieros del Cesar, Josefina Hernández, afirmó que el código actual NSR-10 es una ley que debe cumplirse en la más mínima edificación, como las viviendas del común.

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