Aunque a Fabián Araque, de 31 años, le falta su pierna izquierda, él se mueve con la rapidez de un atleta. Cada vez que alguien ingresa al Punto Vive Digital (PVD) ubicado en la Biblioteca Rafael Carrillo Lúquez de Valledupar, lo recibe con calidez: “Bienvenido. Por favor siéntese acá. Desde ahora, lo voy a asesorar en lo que necesite”. Así comienza una relación que luego, con el paso de las horas y los días, se afianza.
Los PVD son unos centros comunitarios con acceso a Internet, instalados por el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) en cabeceras municipales para beneficiar a personas de estratos 1, 2 y 3 que, en su mayoría, no cuentan con este servicio en su hogar. “Aquí vienen niños, jóvenes y ancianos que no saben cómo se maneja un computador, ni mucho menos navegar en Internet”, asegura.
Ha adquirido la agudeza necesaria para detectar a los usuarios tímidos, esos que lo evaden y que tiene que abordar con elocuencia. “A diario llegan entre 30 y 50 personas a quienes les damos alfabetización digital: manejar Word, cómo abrir una cuenta de correo electrónico, cómo usar los navegadores de Internet y qué tipo de páginas web contienen información confiable”, sostiene.











