Ante el desolador panorama que cada día se agrava en el Cesar y La Guajira por cuenta de la escasez de agua, los arroceros de Badillo, zona limítrofe de estos dos departamentos, optaron por buscar ayuda divina.
El pasado miércoles por lo menos 40 de los 45 arroceros de este corregimiento participaron de una misa de petición y acción de gracias en la Iglesia San Antonio de Padua, a 35 minutos de Valledupar.
“Las personas que creemos en Dios hacemos eso porque uno no puede hacer más nada porque uno le pide al gobierno y ninguno llega”, expresó el arrocero Edgar Martínez.











