Seis de la mañana marcaba el reloj. Todo era silencio en Fundación, Magdalena, las personas esperaban con ansiedad los restos de los menores de esta población que sufrió una gran pérdida hace más de 10 días.
La caravana que acompañaban a los féretros partió desde Barranquilla, Atlántico. En cada población por la que pasaron 28 de los 33 angelitos, los vehículos hicieron una parada, los ciudadanos no querían dejar pasar por alto este acontecimiento que los entristeció desde el mismo momento del hecho.
En la capital del Atlántico uno de los menores fue dejado por sus padres para darle cristiana sepultura, tal como sucedió en Ciénaga, mientras que el cuerpo de otro niño sería trasladado a Venezuela.











