La petición de matrimonio que Diomedes Díaz le hizo a Consuelo Martínez bajo la Torre Eiffel, en Paris, le dio la vuelta al mundo; muchos conocieron una faceta desconocida del tímido ‘Cacique’ y otros simplemente aseguraron que por fin se ajuiciaría y que la hora del mujeriego había llegado a su fin.
‘El Cacique de La Junta’ tuvo un sinnúmero de mujeres a su alrededor y siete oficiales. Su relación con la mujer fue sensible y dejó huellas en la música, principalmente en su vida personal, marcada de anécdotas, recuerdos, pasión y tragedia.
Sus amigos cercanos aseguran que no hay manera de narrar todas y cada una de sus historias amorosas puesto que Diomedes era muy prudente, su percepción y expresiones sobre la mujer son más que conocidas a través de canciones y sólo así reflexionaba sobre ellas. Composiciones como ‘Oye Bonita’, ‘El Cóndor herido’ y ‘El regreso del Cóndor’, ‘Amarte más no pude’, entre otras, cuentan la historia, a veces con nombre, a veces con seudónimo y tantas ocasiones con protagonistas anónimas.











