Cada día llegan decenas de personas al Sisbén con el fin de solicitar el ingreso al sistema, actualizar, pedir disminución del puntaje o la adquisición de un carnet para poder acceder a citas médicas, solicitudes que a veces nada tienen que ver con el Sistema de Identificación y Clasificación de Potenciales Beneficiarios para programas sociales, Sisbén.
Un claro ejemplo se presentó hace algunas semanas en Valledupar con varias madres de familia que pretendían que la entidad les bajara el puntaje de sus hijos para que accedieran a las 10 mil becas que entregará el Gobierno Nacional a los estudiantes mejores Saber 11 en el país, los que debían cumplir con tres requisitos, entre esos estar incluidos en el Sisbén con un puntaje menor a 57.21 si viven en las 14 principales ciudades, 56.32 si habitan en otra cabecera o 40.75 si residen en zona rural.
Esos puntajes y pertenecer a estratos bajos o altos llevó a la gran confusión, a rifirrafes y controversias entre estudiantes, maestros, rectores y padres de familia. Tanto así que el secretario de Educación, Asdrúbal Rocha Lengua y Gonzalo Quiroz Martínez, rector del Colegio Nacional Loperana- institución en la que 49 estudiantes sacaron puntajes altos en las pruebas Saber 11-, llegaron a insultarse y denunciaron supuesta falsificación en la base de datos del Sisbén.











