El fallo de la Corte Constitucional que quedará para la historia, sobre una acción de tutela que ampara los derechos de una pareja del mismo sexo para adoptar a la hija de una de ellas, generó desconcierto en Valledupar.
Algunos ciudadanos sonrieron por la decisión que le da vía libre a una ley de adopción por parte de homosexuales.
La decisión del alto tribunal, de concederle a Verónica Botero y Ana Elisa Leidermanser las madres legales de una menor de seis años, hizo que algunos vallenatos analizaran la situación de cómo sería la sociedad si toda la población homosexual pudiera adoptar.
Aunque el argumento de la Corte, al parecer, se debe a la no vulneración de los derechos fundamentales de la menor, el 70% de los entrevistados por EL PILÓN están en desacuerdo con el fallo que estaría, para ellos, fuera de lo normal, mientras que para el 30% ésta sería la oportunidad esperada para una población marginada, discriminada, que tendría la oportunidad de adquirir cierta igualdad entre la comunidad.
Sin embargo y pese a esa polémica que sigue latente en la sociedad, y distintamente a la respuesta de la Corte, en Valledupar una familia conformada por dos mujeres y un niño, reconoce los beneficios de la adopción y pese a que una de las mujeres de la familia pidió reservar su identidad, le contó a EL PILÓN algunos apartes de su experiencia, por la cual aseguró que los homosexuales, sobre todo las lesbianas, sí están preparados para conformar un hogar con responsabilidad paterna y materna.
“Las mujeres tenemos más responsabilidad, más conciencia, más respeto y amor”, aseguró la mujer de más de 40 años, quien contó que su hijo, hasta el momento, no ha comenzado con las típicas preguntas que se podrían generar alrededor de dichas adopciones, sobre quien es el padre o la madre.
No obstante, la dama aseguró que lo importante es darle amor y crear bases de valores y respeto, porque ante todo es fiel creyente de que los niños están mejores con una pareja del mismo sexo que en las calles sufriendo por violencia y hambre, o por padres que prefieren sus trabajos antes que los hijos.
“Yo estoy de acuerdo con esas adopciones, porque antes teníamos miedo que tildaran a los niños, ahora no. Porque la libertad de pensamientos permite que se pueda hacer, pero siempre con respeto”, especificó la mujer.
Así como la lesbiana que no quiso revelar su nombre ante esta publicación, existen muchas otras parejas sólidas en Valledupar, según el gremio de homosexuales de la ciudad, que tienen a su cargo a unos pequeños. Algunos porque las madres biológicas los han abandonado, otros porque han sido regalados.
Sin embargo, los casos son pocos dados a conocer, por el mismo conflicto social que esto puede generar, ante una sociedad que, al parecer, no está preparada para enfrentar un reto en el que los protagonistas serán los menores de edad.
Así lo confirmaron *Arturo y *Julio, dos mujeres que lucen como hombres y que están en total desacuerdo con una ley que le podría dar aval a las parejas del mismo sexo adoptar.
*Julio expresó su oposición de la siguiente manera: “no estoy de acuerdo porque esas son personas sinvergüenzas, les gusta la fiesta, la pachanga, no pueden adoptar a un niño, son personas inestables”. Él, distinto a su condición sexual, reconoce que los menores deben crecer bajo el núcleo de papá y mamá, puesto que esos, según sus creencias, son los designios de Dios.
Pero ¿Qué riesgos se podrían presentar en la sociedad si llegase a aceptar la adopción de menores entre parejas del mismo sexo?, ante esta pregunta *Arturo dijo “abandonos, dejación, irrespeto y falta de autoridad”.
Reacciones
En su visita a Valledupar, el día de ayer, el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez, se refirió al debate que se desarrolló la mañana de ayer en la Corte Constitucional.
“La opinión pública conoce cuál es el pronunciamiento de la Procuraduría, en defensa del ordenamiento jurídico, de la familia, y los derechos de la niñez, de la prevalencia de los derechos de la niñez, aspectos que no son caprichos del Procurador”, dijo el funcionario público.
Por su parte, el Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora Gómez, también se refirió al tema de adopción de niños por parte de parejas del mismo sexo.
“Bienvenida sean esas adopciones, porque es que aquí no hay que mirar la salud, la suerte, el futuro de los niños, con un postulado evidentemente católico, cristiano, puritano ¡no! Hay que mirarlo desde el punto de vista de que sí podemos contribuir a formar menores que se encuentran abandonados, dejando de lado sus inclinaciones sexuales, creo que podemos empezar a avanzar como país”, agregó Otálora Gómez.
Contrario a lo expresado por el Defensor del Pueblo, el padre Jesús Torres, párroco de la iglesia La Concepción, aseguró que la familia está constituida por Dios como varón y mujer, considerando que todo niño para crecer necesita, evidentemente, de esas dos personas.
“Se le abren las puertas a la adopción de niños por parte de homosexuales, pero es cierto que toda persona, por su naturaleza, tiene el instinto de esos dos elementos, masculino y femenino, pero para que nazca una persona debe existir un hombre y una mujer”, concluyó el sacerdote.
Por su parte, Estefanía Alzate Escobar, pastora de la Comunidad Cristiana Adoremos, expresó “nosotros como mesa evangélica nos basamos en la palabra de Dios. No podemos estar de acuerdo en que una pareja homosexual adopte a un niño, porque difiere del plan de Dios, donde haya una esposa o un esposo ¡Es que no solamente son dos, sino tres! Porque Dios tiene que estar en el medio de esa relación, la cual se debe guiar bajo sus decretos y enseñanzas. El complemento del hombre es la mujer”, explicó la pastora.











