Por: Mariaruth Mosquera / EL PILÓN
Colombia no estaba preparada para tener un patrimonio inmaterial en la lista de las manifestaciones que requieren medida urgente de salvaguardia. Esta es la realidad concluyente y dura en torno a la cual reflexionan los promotores de la iniciativa de proteger el vallenato tradicional, quienes hoy, cuarenta meses después de la notificación de la Unesco sobre la inclusión de esta manifestación cultural del Magdalena Grande en la mencionada lista, se preocupan y ocupan en encontrar la fórmula salvadora de la tradición cantada la provincia.
Lo que le sucedió al vallenato tradicional podría metaforizarse con un paciente muy enfermo que requiere con urgencia ser internado en la unidad de cuidados intensivos, lo que pon fin se logra, pero al llegar a esta instancia se encentra con que la UCI no está acondicionada con equipos, medicamentos, ni un médico intensivista que propicien su cura.











