Durante la última década, el mercado de los juegos de azar en Ecuador ha experimentado una transformación silenciosa pero profunda. Tras la prohibición de los casinos físicos y las salas de juego en 2011, el sector no desapareció completamente; por el contrario, migró hacia el entorno digital. Hoy, los casinos en línea operan en un espacio que durante años estuvo prácticamente fuera del radar regulatorio. Sin embargo, esta situación está cambiando rápidamente.
Las autoridades económicas ecuatorianas, especialmente el Servicio de Rentas Internas (SRI), han comenzado a examinar con mayor atención la creciente presencia económica de los casinos en línea. El objetivo es comprender el tamaño real del mercado de casinos online ecuador, prevenir la evasión fiscal y explorar formas de integrar esta actividad dentro de la economía formal del país. Las reformas introducidas entre 2024 y 2025 representan un primer paso hacia una regulación más estructurada.
El contexto: del cierre de casinos físicos al auge digital
En 2011, un referéndum nacional llevó al cierre de los casinos y salas de juego físicas en Ecuador. La medida buscaba reducir problemas sociales asociados al juego y reforzar el control estatal sobre actividades consideradas sensibles. Durante varios años, el país prácticamente no tuvo una industria del juego visible.






