De cara a las elecciones del domingo 29 de octubre, EL PILÓN dialogó con María Isabel Campo, candidata a la Alcaldía de Valledupar, quien habló sobre su experiencia en los más de dos meses de campaña.
Se acabó la campaña ¿Qué aprendió?
En lo personal, un conocimiento profundo sobre Valledupar, su gente, sus necesidades, su resiliencia, su capacidad de levantarse cada día a pesar del abandono, pero también mucha tristeza. Muchas veces me acosté triste pidiéndole a Dios que tuviera compasión de Valledupar y de tantas mujeres que vi llorar en las calles por la falta de oportunidades.
¿Y de la política?
Conocí la clase política vallenata y su necesidad de acumular plata, una codicia infinita, una clase política que no ve más allá y que se desconectó del pueblo. Viví cómo tratan de hacer invisibles a los que venimos con el corazón limpio y con ganas de transformar las formas.











