A propósito de las elecciones del próximo 29 de octubre, EL PILÓN conoció la historia de Guillermo Andrade, una persona con discapacidad que es candidato al Concejo de Valledupar pero no puede asistir a las sesiones porque le resulta imposible subir al segundo piso donde se realizan.
A veces con la ayuda de su hijo, a veces solo, Guillermo se mueve por la ciudad en silla de ruedas. Sin embargo, no puede subir al segundo piso del Concejo de Valledupar para asistir a las sesiones.
Para eso necesita la ayuda de dos personas que lo carguen por una escalera de cinco metros. Situación similar le pasa con el edificio de la Alcaldía de Valledupar. ¿Por qué? Porque ni el Concejo ni la Alcaldía tienen ascensores.











