“Ya comienza el Festival, vinieron a invitarme, ya se van los provincianos que estudian conmigo. Ayer tarde que volvieron preferí negarme pa’ no tener que contarle a nadie mis motivos. Yo que me muero por ir y es mi deber quedarme. Me quedo en la capital por cosas del destino…”
Durante cinco días Valledupar estará por cuenta del folclor vallenato en estado de “Ay hombe”, donde el mayor compromiso es olvidar las penas y vestirse de completa alegría. En ese estado es posible escuchar las notas de los acordeones y pasearse libremente por los paseos, merengues, sones y puyas.
Enseguida y sin pestañear, comenzar a darle rienda suelta a las añoranzas, cantar victoria en el amplio mundo historial donde no hay fronteras porque el camino está lleno de trinitarias y de esperanzas cantadas.











