Con voz pausada y fuerte Rocío Escorcia Boneth comenzó a relatar lo que sería para ella una desgracia familiar, sobre todo para su madre, que murió sin conocer la verdad sobre la muerte de su hijo, Jhon Jader Escorcia Boneth, quien fue asesinado por los militares del Batallón La Popa y presentado como baja en combate en el departamento del Cesar.
El joven de 19 años de edad residía en zona rural de Fundación, Magdalena, pero en el 2004 se marchó con otros cinco jóvenes para recoger café en el corregimiento de Santa Clara, ubicado en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, y nunca más regresó a su hogar.
“En esa época no había trabajo para los jóvenes sin ninguna clase de educación y él (Jhon Jader) estaba en busca de qué hacer para comprar la leche del niño (el hijo). Se presentaron unos señores a ofrecerle una oferta de trabajo y así fue que se lo llevaron con los demás”, narró Rocío Escorcia, hermana de la víctima.











