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El cuento de Pepe: Caballeros del Ecce Homo

Los Caballeros del Ecce Homo es una congregación de católicos creyentes en la fe de Cristo, basada en la obra y enseñanza de Jesús de Nazaret, en la virgen María y en las Sagradas Escrituras.

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Su inspirador fue  Aníbal Martínez Zuleta, quien junto al padre Enrique Iceda motivaron a un puñado de hombres de fe, oriundos de estas comarcas, devotos del patrono de Valledupar, el Santo Ecce Homo, quienes unidos en el amor paternal dedicarían parte de su tiempo a rescatar y mantener las tradiciones en torno a él.

De ellos  recuerdo al profesor Meza Bornachera, Álvaro Muñoz Vélez, Orlando Dangond Castro, Jhony Vega, Jaime Calderón Brujes, Juan Carlos Castro Arias, Aníbal José Ariza, Rodolfo Campo Soto, William Sequeda y Fredy Socarrás Reales. Todos convencidos de que el Ecce Homo es la representación de Jesucristo, como lo presentó Poncio Pilato en Judea, al pueblo, atado a una columna y con una corona de espinas en su cabeza.

La fiesta del Ecce Homo se conmemora todos los lunes de Semana Santa, cuenta con miles de devotos, es adulado por millares de habitantes de Valledupar, quienes han visto en él una larga cadena de milagros.

El Lunes Santo es un día de mucha pasión y exaltación, los Vallenatos se reencuentran con su patrono, le piden, suplican, le ruega, e incluso personas de todas partes de Colombia se aglomeran a las afueras de la iglesia la Inmaculada Concepción a espera de pagarle con fervor el favor recibido.

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Por su parte los ‘Caballeros del Ecce Homo’ profesan su creencia a través de la fe en Cristo por cuanto tenemos la certeza de que Él existe, confiamos plenamente en Él, en su poder, inteligencia y amor infinito hacia nosotros, lo cual incluye creer en las enseñanzas de Jesús el Nazareno, protector, quien no abandona en los apurados trances al abatido, protege a las almas desconsoladas y desesperadas, escucha las súplicas de los corazones tristes y afligidos de sus feligreses.

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Tenemos entre muchas misiones la de resguardar en su integridad a Jesús hecho hombre, y la de permitir que todo aquel que quiera acercarse a pedirle a Él lo pueda hacer.

El padre Jesús Torres continuó la misión de impulsar a este grupo de ‘Caballeros’, quienes en constante evolución, hoy a la cabeza del padre Dorian Rocha, ha crecido y se ha ido alimentando de nuevos servidores entre los que destacan Aníbal Martínez Pimienta, Armando Maestre Cuello, Carlos Eduardo Campo, Edgardo Ferreira, Enrique Vega Daza, Gonzalo Arzuza Torrado, Hugo Carlos Granados, Jesualdo Hernández Mieles, Jhonatan Casadiego, José Aníbal Oñate Morales, José María Araujo, Juan José López Aarón, Luis Padró, Marceliano Socarrás Galindo, José Antonio Fernández Orozco, Carlos Alberto Morales y Pedro Norberto Castro, quienes movidos por la fe en el señor Jesucristo incrementamos ese don espiritual, necesario para nuestra salvación.

Abonado con el estudio de las Sagradas Escrituras aprendemos que la fe es la creencia más profunda de la verdad que se anida en nuestra alma y nos motiva a hacer el bien. Confiamos en Él de tal manera que obedecemos cualquier cosa que nos mande, por ello, como discípulos obedientes de nuestro padre celestial, confiamos en que perdonará nuestros pecados y nos preparara para que regresemos junto a Él.

Santo Ecce Homo, patrono de Valledupar. Foto: Joaquín Ramírez.

A raíz de la calamidad mundial  causada por la propagación  del Covid-19, y en cumplimiento de las normas de contingencia decretadas por el Gobierno nacional, y el cierre de las iglesias, nuestro máximo inspirador, monseñor Oscar Vélez Isaza, prohibió la peregrinación de fieles para asistir a las múltiples celebraciones eucarísticas en honor al Ecce Homo, que desde las 4 de la mañana ritualmente, todos los años, se celebran hasta las 4 de la tarde, hora en que el santísimo es llevado en hombro por los Caballeros, quienes se turnan para custodiarlo durante todo el día.

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Finalmente lo alojan en la tarima ubicada en la plaza mayor de Valledupar donde miles de fieles se aglutinan con fe y oración al redentor, después de muchas alabanzas, desciende y pasado de hombro en hombro por los Nazarenos (cargueros), en un circuito por el Centro Histórico de la ciudad, es proclamado por miles de fieles que se aportan en todas las esquinas a implorarle, sabiduría, fe y sanación.

Por: Pedro Norberto Castro Araujo

Categories: Cultura
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