Lucía* salió entusiasmada la tarde de ayer a mercar en un supermercado de la ciudad en su día de “pico y cédula”, pero se encontró con la desagradable experiencia de una larga fila, donde tuvo que soportar sol, encontrar que en determinado momento la distancia de un metro que tanto recomiendan los expertos para prevenir el coronavirus no se cumplía, la deficiente eficacia del personal de gobierno y salud municipal, así como la escasez de policía para controlar a los compradores.
Lee también: Este es el nuevo ‘Pico y cédula’ en Valledupar
Así como ella son decenas de vallenatos que día a día deben vivir esta situación en los supermercados de cadena al momento de ir a comprar sus alimentos y demás provisiones para el hogar con tapabocas, caretas que cubren los ojos y un miedo imperante de no ser contagiado de una enfermedad que afecta la respiración.










