La comunidad educativa del municipio de Río de Oro, Cesar, se encuentra protestando para que no sean demolidos los salones de bachillerato de la institución educativa Alfonso López Pumarejo, plantel ubicado en el casco urbano y que cuenta con alrededor de 756 alumnos, la población estudiantil más alta de este territorio.
De acuerdo con Katia Durán, madre de dos estudiantes de esta institución, los alumnos de grado once, en compañía de sus padres, realizaron una protesta pacífica el pasado 24 de septiembre para pedirle a la Alcaldía que les explicara las razones por las cuales un área tan importante del colegio sería demolida.
“A nosotros no nos informaron que lo iban a demoler. Nos enteramos por las redes sociales gracias a una entrevista que le hicieron al alcalde. Él dijo que sería demolida un área del colegio para construir un hospital. No fue socializado, ni informado a la comunidad. Ese terreno le pertenece al colegio. ¿Dónde van a estudiar los muchachos de bachillerato?”, manifestó Durán.











