Este jueves fue un día de reuniones en la Universidad Popular del Cesar. Por un lado, el Consejo Superior Universitario, CSU, analizó la decisión de los estudiantes de mantener el cese de actividades académicas pese a los compromisos establecidos con el nuevo rector; por el otro, los estudiantes dialogaron sobre la actual crisis que padece la alma mater.
“No hay garantías para seguir con las clases”, fue una de las premisas del alumnado consultado por EL PILÓN en medio del recorrido hecho en las instalaciones de la sede Sabanas, donde se pudo evidenciar que los baños del bloque principal, así como también el ascensor y otros elementos no están funcionando.
“Cuando se acordaron los puntos del pliego de peticiones con el señor Rober Romero, no se firmaron ninguna de las actas de compromisos por los docentes ni los estudiantes”, manifestó una aprendiz del programa de Derecho que reservó su nombre.











