El uso de la Inteligencia Artificial, IA, está dejando de ser una tendencia para convertirse en una herramienta permanente de vida que podría afectar la capacidad cognitiva y neuronal de quienes la usen en exceso. Así lo dio a conocer un estudio de Massachusetts Institute of Technology, (MIT), Media Lab el cual demostró el costo cognitivo del uso de la IA en el contexto educativo en una de las actividades académicas más comunes: realizar un ensayo.
En 206 páginas, el MIT publicó los resultados detallados de este estudio que tuvo una muestra de 54 estudiantes de las principales universidades de la zona de Boston (MIT, Northeastern, Harvard, College, Wellesley y Tufts), los cuales fueron divididos en tres grupos: el primero, realizó su ensayo con ayuda de LLM (específicamente ChatGPT).
El segundo lo hizo con motores de búsqueda sin inteligencia artificial (búsquedas por Google y plataformas similares), y el tercero fue denominado ‘Solo Cerebro’, ya que no contó con ningún apoyo tecnológico. El estudio empleó electroencefalografía (EEG) de alta densidad para monitorizar 32 regiones cerebrales mientras los participantes completaban los ensayos de 20 minutos.











