La población estudiantil de Valledupar se prepara para volver a clases sin límite de aforo a partir del 31 de enero, tal como lo ordenó el Ministerio de Educación Nacional, bajo la premisa que el retorno a la presencialidad es una prioridad del Gobierno Nacional para garantizar el derecho a la educación, lo cual no ha sido suficiente para un sector de docentes y padres de familias que cuestionan las garantías que se tendrán en los recintos cerrados donde se dictan las asignaturas.
Elkin Jiménez, presidente de la Asociación de Maestros y Trabajadores de la Educación, Asomate, aseguró a este medio informativo que desde este colectivo han apoyado los procesos de alternancia pero ahora, donde no habrá límite de aforo durante las clases, se sienten preocupados porque algunos docentes, a pesar de estar vacunados, se contagiaron de coronavirus, y reclaman porque no se debería tener la misma cantidad de estudiantes. “No estamos de acuerdo con que se llenen los salones, eso aumenta el riesgo”, expresó.
Asimismo, algunos padres al enterarse sobre el 100% de la presencialidad reaccionaron con comentarios, a través de los canales digitales de esta casa editorial. Manifestaron: “No queremos enviar a nuestros hijos a un colegio con un salón donde hay 40 niños con poca ventilación”, “qué pésima decisión en medio de la variante ómicron” y “yo decido si envío a mis hijos o no”.











