La problemática que afecta a cerca de 300 estudiantes de la subsede El Paraíso, anexo del colegio San Joaquín de Valledupar, va más allá del deterioro físico y la contaminación ambiental por aguas negras rebosadas. Se trata también de una crisis de gestión municipal e infraestructura agravada por la condición jurídica del predio que dificulta la intervención directa de las autoridades y afecta la continuidad educativa.
La comunidad de El Paraíso, al oriente de la capital del Cesar, lamenta que los políticos solo visiten el barrio durante las campañas electorales, cuando buscan votos, pero una vez pasado ese momento se olvidan por completo de las necesidades reales del sector. “Nos vienen a buscar solo para pedir el voto y después desaparecen, dejando intactos los problemas que vivimos día a día”, denuncian los habitantes.











