Con el retorno de la presencialidad en los colegios de Valledupar son muchos los retos que los educadores y los rectores de los planteles educativos afrontarán debido a que los estudiantes deberán adaptarse nuevamente al modelo de estudio tradicional bajo estrictas normas de bioseguridad como el distanciamiento y el uso de elementos de bioseguridad que podrán limitar en ciertos aspectos las actividades sociales que los jóvenes estaban acostumbrados a desarrollar.
En ese sentido, la rectora la institución educativa Prudencia Daza, Lilia Brito, comentó que uno de los desafíos que atravesarán los educadores es enseñarles a los estudiantes que los protocolos de bioseguridad deben ser respetados y utilizados en todo momento, debido a que el plantel educativo estará luego de más de ocho meses de suspensión por la pandemia de la covid-19 bajo la presencialidad.
“Nosotros presentamos recientemente el plan de bioseguridad para el retorno a la presencialidad el próximo 12 de julio. Tenemos algo de temor sobre la posibilidad de que algún estudiante se contagie con la covid-19 y se señale al colegio como responsable. Por eso estaremos muy pendientes de los 2.200 estudiantes, que tenemos entre la sede principal y las dos subsedes, que cumplan con los protocolos”, comentó Brito.











