Un total de nueve válvulas ilícitas por la que conducen petróleo fueron retiradas este año, con corte al 31 de mayo, en el área rural de Pailitas, Aguachica, San Martin y Río de Oro en el departamento del Cesar, así como en los municipios de Ciénaga, Zona Bananera y Aracataca en el Magdalena.
El hurto de hidrocarburos genera riesgos para la población debido a la manipulación indebida del poliducto por parte de los delincuentes para extraer productos altamente inflamables como gasolina, diésel y nafta. Además, esta práctica ilegal ocasiona daños ambientales por los derrames que deja la perforación del tubo, los cuales terminan afectando pequeños acuíferos usados para el consumo de agua. Así lo explicó Germán García, profesional de control de pérdidas de Ecopetrol.
Durante el 2019 se identificaron 28 válvulas ilícitas dentro de cultivos y cercanas a escuelas e infraestructura comunitaria de los centros poblados rurales de los municipios de Tamalameque, Chiriguaná, El Paso, Curumaní, Pelaya, La Gloria, Aguachica, San Martín y Río de Oro en el Cesar; así como en Santa Marta, Zona Bananera, Aracataca y Fundación en el Magdalena.










