Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería (ACM), aterrizó en La Jagua de Ibirico advirtió que el Cesar está en el centro de una crisis del carbón que, a su juicio, no obedece al fin de este mineral en el mundo, sino a decisiones internas que han desincentivado la inversión y golpeado el empleo y las finanzas públicas. Desde uno de los principales municipios mineros del país, pidió “defender esta vaina en la que vivimos”, ligando el futuro del departamento a la discusión nacional sobre transición energética, regalías y elecciones.
Ante trabajadores y directivos de la industria en La Jagua, Nariño insistió en que el debate colombiano sobre el carbón está desconectado de la realidad global. Recordó que el mundo consumió recientemente 8.845 millones de toneladas de carbón y que el 82% de ese consumo se concentra hoy en la región Asia–Pacífico, donde países como China, India e Indonesia siguen ampliando su uso del mineral.
“Estamos en esta discusión solamente por estas poquitas toneladas”, dijo, al contraponer los 49 millones de toneladas producidas por Colombia frente a los 4.000 millones de China, los 1.000 millones de India o los 780 millones de Indonesia. Aseguró que esas 49 millones de toneladas “equilibran socialmente el país” y dan trabajo directo e indirecto a más de un millón de personas, con especial peso en territorios como el Cesar.










