A los bajos precios del café en el país que afectan al Cesar se suma un nuevo ‘dolor de cabeza’ para los productores del grano y son las pocas lluvias que se han presentado en el departamento que amenazan la cosecha que se empieza a recoger a partir de octubre.
Este año las lluvias han sido pocas y en unos sectores han sido menos que en otros, por lo que mientras en la serranía de Perijá el comportamiento ha sido regular, es decir, lluvias normales, en la Sierra Nevada de Santa Marta estas han sido escasas y preocupan a los caficultores de la zona.
Según el director del Comité de Cafeteros Cesar-Guajira, Álvaro Osorio, por las bajas lluvias, habrá problemas con la calidad del grano lo que terminará afectando los ingresos de los campesinos. En ese sentido, el campesino necesitará mayor café para suplir los costos, debido a que el precio también los viene golpeando.










