Con el auge de la minería en el Cesar, la estabilidad y los salarios que esta ofrece, los jóvenes no quieren trabajar en el campo, sino hacer un curso rápido que los lleve a ingresar a cualquier mina de carbón del centro del departamento.
Debido a esto, cada vez más son pocas las personas que quedan para realizar asistencia técnica y se ha reducido el número de veterinarios, ingenieros agrónomos, entre otros profesionales o técnicos del sector agropecuario,
Según el líder gremial Julio César Lozano, en un congreso en donde estuvo habló precisamente del relevo generacional: “Es que en el departamento todo el mundo quiere trabajar en las minas y no quiere volver al campo, los profesionales se acabaron, los jóvenes no quieren estudiar carreras agropecuarias, es muy difícil que lo hagan por las condiciones del campo, el campo se está quedando sin relevo generacional”.










