De norte a sur, el turismo fue uno de los sectores más afectados por la pandemia, principalmente porque las primeras medidas para controlar el covid-19 fueron el cierre de las fronteras, la cancelación de eventos y las restricciones de la movilidad.
Un ejemplo local es el centro de ventas artesanales Calle Grande, ubicado en el Centro Histórico de Valledupar. Luego de casi 15 meses bajo medidas como el toque de queda y cierre total del comercio, casi todos los comerciantes adeudan millonarios recursos por concepto de arriendo.
“Los arriendos oscilan entre $400 mil y $600 mil pesos y nosotros desde marzo del 2020 no pagamos. Ninguno ha pagado. Le hemos dicho al alcalde que condone la deuda del 2020 y pagar el 50 % del arriendo de este año. Pero nos dicen que la comercializadora (Mercabastos) no puede perder, pero resulta que por la pandemia todos estamos obligados a perder. Si nosotros cerramos, Valledupar pierde uno de los pocos sitios turísticos del Centro Histórico que sigue activo”, afirmó Roberto del Río, comerciante de Calle Grande.










