La formación académica de los habitantes de un departamento influye en el desarrollo económico, empresarial y social, por lo que los programas de estudio deben ir en concordancia a la cultura del territorio y a la demanda laboral del mismo. En ese sentido, Valledupar presenta un déficit académico que no le permite cubrir los puestos de empleo que más demandan las empresas del municipio y del resto del Cesar.
Así lo dieron a conocer los profesionales María Fernanda Ruíz y Fernando Herrera en el libro ‘Diversificación productiva para el post-carbón’, publicado por el Centro de Estudios Socioeconómicos y Regionales, Cesore. En el capítulo seis que tiene por nombre ‘Capital Humano Necesario para un Cesar Post-carbón’, puntualizan que por medio de un estudio de Fedesarrollo-Cesore identificaron seis programas que tienen déficit de oferta educativa y dos en sobreoferta.
Los déficits se identificaron en administración pública, educación, salud; ocupaciones de técnicos y profesionales del nivel medio; y ocupaciones de trabajadores de los servicios y vendedores del comercio. Por su parte, la sobreoferta está en administración pública profesional, científicos e intelectuales.










