Despertar por las mañanas sin un empleo es el principal agobio de un alto porcentaje de jóvenes que al terminar sus carreras se encontraron con un panorama laboral desalentador y sombrío al no poder conseguir un puesto de trabajo en Valledupar, una de las ciudades del país con mayores índices de desocupación, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, DANE.
Además de las cifras que señalan a la capital del Cesar como una de las zonas del país con mayor porcentaje de desempleados, los jóvenes se tienen que enfrentar a los estragos que ha provocado una pandemia que dejó sin oportunidades a empresarios y a empleadores que posiblemente les podrían haber dado un trabajo.
Felipe Durán, un joven de 23 años que se graduó en Ingeniería de Sistemas, es uno de los vallenatos que a diario se preguntan si fue corrector estudiar una carrera universitaria o no debido a que sus oportunidades para conseguir trabajo son escasas, y más ganan dinero particulares sin ningún tipo de estudios que él.










