El Gobierno nacional dio marcha atrás al cobro de la retención en la fuente del 1,5 % aplicada a los pagos realizados con tarjetas débito y crédito, al publicar un proyecto de decreto que modifica el tratamiento tributario de las transacciones electrónicas en el país. La medida pone fin a un gravamen vigente desde 2001 y que durante años fue cuestionado por su impacto en el comercio y el uso de medios de pago digitales.
Con esta decisión, el Ejecutivo también descartó gravar el sistema de pagos inmediatos Bre-B y otras plataformas electrónicas, una propuesta que había generado preocupación en distintos sectores económicos ante el riesgo de desincentivar la bancarización y la digitalización de la economía.
El proyecto, elaborado por la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN), modifica el artículo 1.3.2.1.8 del Decreto 1625 de 2016 y elimina una norma duplicada que regulaba el mismo tema, como parte de un ajuste normativo que busca simplificar el régimen tributario asociado a las transacciones electrónicas.
De aprobarse el decreto, la eliminación de la retención comenzaría a regir desde el 1 de marzo de 2026, luego de un periodo de adaptación para los sistemas financieros, lo que podría marcar un nuevo impulso al uso de pagos digitales en Colombia.












