Este sábado 9 de abril inició la feria del dulce en la plaza Alfonso López de Valledupar, una tradición desarrollada por casi tres décadas durante Semana Santa facilitando a mujeres y hombres obtener ingresos económicos con la venta de los productos típicos en esta época, lo que trae consigo la promoción del turismo y la reactivación de la economía local.
Desde hace 10 años, Leila Pérez comercializa dulces artesanales en este mítico punto del centro de Valledupar. La emprendedora destacó la oportunidad, pues “hay muchas personas que viven de esto”. La mujer de 49 años relató que con este negocio genera seis empleos directos que se distribuyen entre la preparación, adecuación y comercialización de los productos.
“A eso se le suma el transporte que se paga para trasladar todo lo que necesitamos y la ayuda que reciben a quienes se les compran todos los ingredientes”, explicó Pérez, reconocida por su dulce de café.










