Alrededor de 22 jóvenes artesanos que comercializaban sus productos en las calles de Valledupar aceptaron la propuesta de la administración municipal de concentrarse en lo que hoy es el Centro Artesanal Calle Grande para entrar al mercado formal.
A pesar de la desconfianza, Roberto del Río, representantes de estos comerciantes, recuerda: “La región Caribe necesitaba un punto artesanal y una representación de la cultura, solo estaban construidos 18 locales con la figura de contratación por arriendo”.
Este viernes, 20 años después de ese momento, el artesano asegura que están posicionados en el mercado local y regional con las ventas de mochilas, sombreros, instrumentos musicales, vestidos, abanicos,
mantas, accesorios, monumentos en miniatura, abanicos de mano, pinturas en diferentes técnicas, llaveros, camisetas y gorras estampadas con rostros de artistas o frases de canciones, calzado, entre otros productos.










