Aunque no es fin de mes, las estaciones de servicio de Valledupar están llenas y las filas para abastecerse de combustible son largas en todas ellas, por lo que el malestar de los usuarios es evidente, toda vez que la mayoría no entiende el problema que existe en La Guajira, donde no cuentan con la gasolina y el biodiesel que antes ingresaba de contrabando o por convenios binacionales que permitía abastecer al vecino departamento sin ningún problema, por lo que deben venir a la capital del Cesar a comprar a precio subsidiado.
A voz de una vendedora de una estación de servicio, hoy se está viendo la situación real del combustible. “No es que se lo lleven hacía La Guajira en grandes cantidades, es que muchos de allá vienen a tanquear a Valledupar o simplemente los que estaban acostumbrados a comprar gasolina venezolana hoy compran la legal, porque de la otra no hay. Por eso, cada vez dura menos la subsidiada”, dijo.
El malestar se ha generalizado y la comunidad asegura que hay un negocio con los cupos, es decir, que las estaciones lo venden, lo que ha generado también problemas para los propietarios de las EDS, quienes buscan vender y atender bien al cliente, pero llevan la peor parte, porque le endilgan cosas que no son.










