Regresó – y con fuerza- el fantasma de la inflación, otra factura que nos pasa la pandemia del covid 19. Lo de fantasma es una metáfora, el fenómeno es una realidad y todos la estamos sintiendo donde más nos duele: en el bolsillo.
En efecto, el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas, Dane, informó, recientemente, que la inflación en enero de 2022 se disparó y llevó el Índice de Precios al Consumidor, IPC, acumulado de los últimos doce meses, al 6,94 por ciento (prácticamente al 7 por ciento), con un incremento del IPC en enero de 1,67 por ciento. Sucedió tal como lo habíamos previsto en las proyecciones que hicimos, a finales del año pasado, para el diario EL PILÓN.
Para formarnos una idea del fenómeno, podemos señalar que la meta de la Junta Directiva del Banco de la República, nuestra autoridad monetaria, es una inflación objetivo del 3 por ciento; es decir, la tendencia está por encima del doble de la meta. Mala noticia el retorno de la inflación.










