La semana pasada culminó la quinta ronda de mesas de diálogo organizado por el Grupo Prodeco sobre el cierre ambiental anticipado en las minas de Calenturitas y La Jagua en el centro del Cesar. Según informó la compañía, este último encuentro tuvo la presencia de 340 personas, entre líderes comunitarios, entidades gubernamentales y organizaciones sociales, y hace parte de la construcción del plan que debe ejecutarse tras devolver los títulos mineros al Estado colombiano.
“Este no es un plan de escritorio. Es un plan tejido con las voces del territorio”, afirmó Óscar Eduardo Gómez, vicepresidente Legal del Grupo Prodeco. “Estamos demostrando que el cierre ambiental anticipado puede ser una oportunidad para la transformación social y ambiental, sentando un precedente de gestión responsable para todo el país”, agregó. El informe enviado a la prensa indica que el objetivo de estos espacios de participación “es avanzar, de manera conjunta, con las comunidades del área de influencia en la definición del futuro ambientalmente sostenible de las áreas en las que se desarrollaron los proyectos mineros”.










