La nación lanzó una operación en los mercados internacionales con el objetivo de iniciar el pre-financiamiento de la vigencia 2019 y reducir las amortizaciones de ese año.
Con estas operaciones se podrá liberar recursos en el Presupuesto General de la Nación del próximo año para destinarlos a gastos de inversión, de acuerdo con la estrategia claramente fijada por la presente administración.
Esta transacción consistió en la colocación de un nuevo Bono Global denominado en dólares por un monto de USD$1.500 millones con vencimiento en 2029, una reapertura del Bono Global con vencimiento en 2045 por un monto de USD$500 millones y una recompra del Bono Global con vencimiento en marzo 2019 por USD$1.000 millones.










