La crisis potencia el emprendimiento, dicen algunos analistas, y eso bien puede aplicarse en el caso de Manuel Martínez Barranco, un joven comerciante del Mercado Público de Valledupar, quien tenían grandes pérdidas económicas por la carne, cerdo y pollo que le quedaban y que debido a que no sabía darle un buen manejo se le dañaban y debía botarlas.
Preocupado por todo lo que perdía, un día decidió buscarle una salida a su problema y en su misma casa encontró la solución: su esposa le aconsejó que tomara un vuelo a Bogotá y muy cerca de la capital, en el municipio El Colegio (Mesitas), Cundinamarca, un conocido lo podía enseñar a elaborar chorizo criollo.
“Preocupado por esa situación de que se me dañaba la carne y antes uno acostumbraba a salarla, pero ahora la gente ya no le gusta y no la compra, entonces pensando en darle un valor agregado y que además no se me dañara, surgió esta idea”, recordó Martínez Barranco.










