La alta participación de la energía hidráulica (68,2 %) en la torta de generación eléctrica hace frágil al país en épocas de sequías como la que se ha extendido desde noviembre del año pasado. Asimismo, esa escasez estimula el aumento de los precios de la energía en los movimientos de la bolsa de valores.
De allí el aumento registrado en los últimos meses en el costo de la factura. Como explican las autoridades, la tarifa tiene varios componentes: generación, transporte, comercialización, distribución, pérdidas reconocidas, entre otros. El componente de generación es el más ligado con los factores climáticos. Por lo tanto, en época de sequía incentiva el aumento del precio de la energía.
Problema mayor cuando a pesar de la sequía, departamentos como el Cesar incrementan el consumo un 10 %, el doble que el promedio del país. ¿La principal causa? Según las autoridades regionales de Electricaribe, las zonas subnormales presentaron el mayor aumento en el consumo de energía. Cifras institucionales señalan que mientras para febrero de 2019 se facturaron $2.900 millones en los 217 barrios subnormales del departamento, para el 2020, en el mismo mes, la facturación fue de $4.500 millones. Un aumento del 64.4 %.










