La principal queja que recibí en Villa Consuelo fue la inseguridad, que aunque es un tema que toca a todos los rincones de Valledupar, ellos aseguraron que allá se sienten más tocados por los casos que se presentan a diario.
Los moradores me dijeron que las calles sin alumbrado público facilitan el accionar de los delincuentes, por lo que la gente de bien prefiere encerrarse en sus casas para evitar ser víctimas de los dueños de lo ajeno.
Don Ramón*, quien es dueño de una tienda hace cinco años, me contó que ha sido víctima de la delincuencia en varias ocasiones. “Una vez hasta dispararon, una de las balas afortunadamente pegó en una pared y en las ventanas; nos sentimos inseguros y la Policía jamás llega por estos lados”, relató el tendero que para esta publicación no quiso dar su nombre completo por temor a los delincuentes.







