Aunque ya son muchos los esfuerzos que se hacen porque la comunidad tenga la conciencia de disponer las basuras de una manera adecuada, el balneario Hurtado sigue siendo foco de atención por esta problemática.
A pesar de que en mi visita a este lugar me encontré con un espacio bastante limpio, no pude obviar que esto se debe en gran medida al trabajo permanente que hacen los comerciantes que se encuentran laborando allí. Como me explicó Abraham Hormaza Soto, vicepresidente de la de la Asociación de Vendedores de la zona, entre ellos se han dividido por sectores la limpieza del balneario a fin de que se pueda conservar este escenario natural y para que cada vez que lleguen los bañistas encuentren un espacio en óptimas condiciones.
Sin embargo, para algunos vendedores hace falta que todos se comprometan en mayor medida con este cuidado y que también las mismas personas eviten dejar los desechos en cualquier parte, sobre todo dentro del mismo río. “A pesar de que tratamos de que todo esté limpio es casi imposible: somos pocos para tantas personas que vienen los fines de semana”, aseguró Paolo Roso, quien vende artesanías hace cinco años en el balneario.







