Encontramos recostado y triste a Don Pilo. Y lo busco en su viejo castillo de pobres.
¿Cómo estás Don Pilo?
No he vuelto a salir. Imagínate, mi vida es afuera, con la gente, acompañándola y es una forma de acompañarme. No puedo ver a mis niños.
¿Tus niños, tienes hijos?
Sí, pero no puedo decir de quien. Imagínate si llego a volver. Es que se me acercan muchos niños porque me ven gigante y cabezón, a los niños siempre le asombran los gigantes y pensarán que tienen hermanitos. Y, empezarán las sospechas y por buscar una mujer más bajita que yo me acusarán por reclutar menores. Viejas épocas.







