Muy contento me sentí cuando dialogué con un grupo de mujeres artesanas que están agremiadas hace 14 años en la Asociación de Mujeres Artesanales, Asoarte. Me contaron que son residentes del barrio Villa Consuelo y Francisco Javier, dos barrios hermanos.
Estas mujeres, en su mayoría víctimas del conflicto armado, hacen maravillas con sus manos; desde hermosas muñecas de trapo, hasta mochilas, chinchorros, pulseras y arte country.
Dilia Ochoa, quien fue una de las fundadoras de la asociación, me contó que son más de 100 artesanas agremiadas y siguen recibiendo a mujeres que quieran asociarse.
Hay mujeres de Patillal, La Mesa, Caracolí, entre otros corregimientos de Valledupar y municipios del Cesar que fueron afectados por la violencia.







