Sin duda, el principal problema que mantienen desde hace muchos años los residentes de la urbanización Francisco el Hombre tiene que ver con su área de cesión.
Tanto las matronas del sector, como Luisa María Tejedor y Marlene Mejía, como los niños y jóvenes sueñan hace más de 15 años con tener un escenario en óptimas condiciones que les permita realizar sus actividades de esparcimiento.
“Ojalá pudiéramos tener un parque, algún espacio donde ejercitarnos, porque ir hasta otro barrio cercano se nos hace más difícil, implica cruzar calles y es más riesgoso”, explicó Marlene Mejía.







