¡Buenos días queridos lectores! Como de costumbre me fui hasta un barrio de Valledupar para visibilizar no solo sus necesidades, también las virtudes y costumbres de sus habitantes.
En víspera del 16 de julio, creí pertinente visitar a mis conciudadanos del barrio El Carmen. En esta fecha el fervor y la devoción hacia la patrona de los conductores se acrecienta, los feligreses manifiestan a través de los actos religiosos y culturales que se realizan en esta conmemoración, el amor hacia la Virgen.
En el barrio El Carmen se sigue preservando la tradición de esta celebración que se remonta a los años 50, tiempos de la llegada de familias del interior del país, específicamente de Norte de Santander, que se asentaron en este sector de Valledupar y lo llamaron en honor a la Virgen del Carmen.







