La afición vallenata aún no olvida aquella tarde del 15 de noviembre de 2008 cuando Álvaro Barros ‘se levantó sobre los cielos’ y de ‘chalaca’ envió al balón al palo derecho de la cabaña defendida por Jorge Barón del Real Cartagena.
Fue un gol que ‘enloqueció’ al ‘Armando Maestre Pavajeau’; una faena que quedó sellada como una de las épicas anotaciones vistas en el escenario vallenato. Fue el 2-1 con el que Valledupar Fútbol Club derrotó 2-1 a los del ‘Corralito de piedra’, en el partido de ida de la Copa Premier II en aquel entonces.
Una escena que puso un sello inédito en el jugador bosconiense; la misma que le abrió las puertas en el fútbol colombiano como un jugador joven, habilidoso y buen ‘amigo de las redes’; posteriormente llevó sus goles a las mejores vitrinas del balompié nacional con la camiseta de la Academia capitalina.






