La inconformidad no aguantó más y un grupo de vándalos arremetió contra la cancha del barrio Doce de Octubre destruyendo parte del encerramiento del escenario, que aún permanece sin entregar.
Eran las 10:30 de la noche del pasado miércoles, cuando unos jóvenes solicitaron al celador del lugar encender las luces para jugar fútbol y al encontrar una respuesta negativa procedieron a destruir el plástico de protección.
Incluso, Aurelio Moya, un edil del sector aseguró que los revoltosos también quemaron unos desechos arrumados en el escenario que, por fortuna, el fuego no se extendió hasta la recién instalada grama sintética.






