Valledupar F.C. en el primer tiempo tocó el balón, controló el juego; tres disparos pegaron en el horizontal, dos de Esnaider Salinas y uno de Hugo Bolaños; Carlos Rivas puso a temblar a los defensas americanos, equipo que se fue al descanso bien servido porque tras el incesante acoso vallenato su arco estaba en cero.
Para el segundo tiempo de nuevo el equipo que dirige Hugo Arrieta controló las acciones, tuvo destellos de buen fútbol, los aficionados vibraron de emoción, pero la expulsión de Luis Londoño a los 17 minutos mató todas las ilusiones. América aprovechó el hombre de más que tenía y en los últimos minutos estuvo a punto de llevarse los tres puntos.
Al final el empate sin goles ayer en el estadio Armando Maestre Pavajeau fue justo, por lo bien que jugó el Valledupar F.C cuando estaba con sus 11 jugadores y por la reacción escarlata en los últimos minutos aprovechando la ventaja numérica.






