Por: Yolís Díaz Arrieta
Los trabajos de mejoramientos a los alrededores del estadio Armando Maestre Pavajeau, incluyó ayer el raspado de la denominada cancha anexa, pero se desconocen los planes que tiene el gobierno Municipal con ese pedazo de terreno, que en los últimos meses les fue quitado a los niños que allí entrenaban, para cederlo a los circos y ‘ciudad de hierro’ que nos visitan y que le dejaron un postrer estado.
Los arcos están inservibles, mientras por en medio de lo que antes era una cancha para jugar quedó un arroyo que se suma a las marcas de llantas que dejan quienes tomaron el sector para aprender a manejar vehículos.






