Grandes cambios se dieron en la décima etapa de La Vuelta a España 2019. El corredor eslovaco Primoz Roglic dio catedra en la velocidad y de esta manera adjudicarse la contrarreloj.
La consigna para los favoritos era no perder tantos segundos y mantener una diferencia considerable para afrontar la próxima etapa teniendo en cuenta que el corredor del Jumbo Visma era el preferido, rótulo que mantuvo y con creses.
Los 36.2 kilómetros entre Jurancon y Pau eran el principal obstáculo para que Colombia mantuviera la camiseta roja; en una disciplina en la que ni Nairo ni ‘Supermán’ López (Astana) son especialistas.











