Una pésima jornada vivió el Cesar, la noche del martes en desarrollo del campeonato nacional de boxeo categoría juvenil que se celebra en la ciudad de Barranquilla.
Nuestras máximas cartas en este evento, Carlos Mario Rojano y Romario Ramos, perdieron sus combates, declinando sus aspiraciones de ganar preseas para el Cesar.
A primera hora, Carlos Mario Rojano, quien representaba la más seria esperanza del Departamento en este certamen, lució desconocido ante un rival que él nunca pudo descifrar, que fue fogoso de principio a fin y que con base en fuerza y atropellándolo, no lo dejó hacer nada.
Rojano, ganador de dos títulos en torneos anteriores se despidió bien temprano del campeonato de Barranquilla.
Le robaron a Romario
Según el presidente de la Liga de Boxeo, Ramiro Gutiérrez Duica al otro púgil del Cesar que compitió esa misma noche, Romario Rojas, los jueces le robaron la pelea.
“Romario Ramos le propinó una verdadera paliza a su rival de turno, el experimentado Mauricio Gastelbondo, del Atlántico, pero los jueces en una decisión injusta, lo despojaron de una clara victoria, favoreciendo al local, determinación que fue protestada ampliamente por los asistentes al coliseo Elías Chegwin de Barranquilla.






