Ricardo Hoyos, presidente del Boyacá Chicó, presentó a la Comisión Disciplinaria del campeonato, con una carta en la que explica las supuestas amenazas contra el árbitro guajiro Jorge Sierra.
Grabaciones de audio y video en las que se escuchan insultos y amenazas de su similar de Águilas Pereira, José Fernando Salazar hacen parte del material probatorio.
Durante todo el primer tiempo del partido entre Chicó y Águilas Doradas, Salazar se ubicó detrás de los bancos de suplentes, cerca de donde estaba el cuarto árbitro, el risaraldense Edwin Zapata.
Ante los constantes insultos y amenazas, el cuerpo técnico del Chicó y el gerente deportivo del club, Nicolás Pimentel, pidieron reiteradamente a Zapata y al comisario de campo, Augusto Ramírez, que detuviera el partido, en el minuto 25. También llamaron a Hoyos, que no estaba en Pereira. El presidente se comunicó con el gerente de la Dimayor, Iván Novella, para informar lo sucedido.






